En Interjardín concebimos los espacios como puntos de encuentro y esparcimiento para las personas. Deben ser entornos amplios y acogedores para que todos puedan disfrutarlos plenamente. Por eso, como profesionales de la jardinería ponemos todo nuestro empeño para hacer más atractivos y acogedores estos enclaves. Se trata de percibir la belleza a través de la luz, las sombras, los olores y los colores, rodeados de ambientes serenos y plácidos.

Tenemos una particular forma de afrontar los trabajos que nos encomiendan. El rigor y la exigencia caracterizan las tareas que emprendemos, es nuestra actitud ante los demás. Mejoramos el entorno para que todos vivan momentos singulares con plenitud, solos o en compañía, en medio de atmósferas sugerentes y apacibles.

Y esa evolución que nos ha hecho crecer a lo largo de los años, ahora también se pone de manifiesto en nuestra imagen. Nos renovamos y avanzamos. Conservamos la esencia que caracterizó el origen de nuestra marca, pero simplificamos líneas e integramos colores más luminosos para que nos identifiquen y nos diferencien en esta nueva etapa de innovación empresarial. Un proyecto visual que refuerza la identidad de Interjardín, en consonancia con la particular realidad que vivimos, y personaliza aún más el carácter emprendedor que nos caracteriza.

Nuestra comunicación es integral. Está dirigida a los clientes actuales y a los potenciales. A quienes confían en nuestra labor y a quienes aún no nos conocen. Una identidad empresarial sólida que se pone de manifiesto a través de un código visual donde la gráfica, las fotografías y los textos se complementan de forma global para acercarnos aún más a todos los ciudadanos.